AJHIS: CONTRA LOS RECORTES EN EDUCACION E INVESTIGACIÓN

CONTRA LA SUPRESIÓN O DEGRADACIÓN DE LAS ENSEÑANZAS HUMANÍSTICAS

 



En los últimos meses hemos asistido con creciente preocupación a una serie de medidas que están echando por tierra los sistemas educativo y de investigación de este país y que están teniendo y tendrán serias repercusiones para la sociedad española. Si la desaparición del Ministerio de Ciencia e Innovación presagiaba un negro futuro para la investigación, las sucesivas reformas emprendidas o proyectadas sobre el ámbito educativo se ciernen desde hace tiempo como una oscura sombra que tiene en el anteproyecto de Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (L.O.M.C.E.) su cara más amenazadora. Las previsiones no son nada halagüeñas en general, pero lo son menos aún para campos como las Humanidades o las Ciencias Sociales, que se ven especialmente dañadas por una política que, cegada por los principios de austeridad y rentabilidad económica, desprecia la gran relevancia social de estas disciplinas.

Desde la Asociación de Jóvenes Historiadores (AJHIS), queremos mostrar nuestro rechazo a la política del gobierno en materia educativa. Los recortes, acompañados de medidas como el aumento de las ratios del alumnado por clase, solo pueden empeorar y  hacer cada vez más desigual el sistema de enseñanza de este país. Es una amarga ironía que la reforma educativa que ha planteado este gobierno mencione en su título la Calidad Educativa. Es más preocupante que en su preámbulo señale que la educación es “el motor que promueve la competitividad de la economía y el nivel de prosperidad de un país”; una pobre concepción de la educación para un país, por cierto, con un creciente índice de pobreza y al que con estos recortes se le priva de uno de sus más preciados bienes: una educación pública y gratuita. El anteproyecto de la L.O.M.C.E., que pretende ser impuesta sin contar con la opinión de la comunidad educativa, nos devuelve a planteamientos que deberían estar ampliamente superados. Lo hace, además, a costa de sacrificar una buena parte de las enseñanzas humanísticas y, en general, de las posibilidades de que los centros públicos pudieran brindar a un aprendizaje integral. Nos manifestamos en contra de la desaparición, o de la relegación a un segundo plano, de las enseñanzas de Cultura y Lenguas Clásicas en los distintos niveles de secundaria, ya que consideramos que son una parte fundamental de nuestra tradición y de nuestro patrimonio cultural y educativo; y nos sumamos a las voces que piden la retirada del anteproyecto de la L.O.M.C.E.

Queremos mostrar también nuestra disconformidad con las reformas y restructuraciones que se están llevando a cabo en el ámbito universitario. La subida de tasas llevada a cabo por este gobierno constituye un brutal ataque contra las posibilidades de muchas personas de acceder a la Universidad. La creciente elitización, unida a la degradación de las enseñanzas como consecuencia de la implementación de “planes de Bolonia” a coste cero echan por tierra la pretensiones de disponer de un sistema educativo superior de calidad y accesible para el conjunto de la ciudadanía. La restructuración de la carga docente e investigadora decretada por el R.D. 14/2012, que prima la primera frente a la segunda, constituye una amenaza para un profesorado universitario cada vez más menguado en sus números; cada vez más dedicado a una docencia progresivamente degradada; cada vez más apartado de una investigación con menos recursos. Los gobiernos central y autonómicos han reducido en los últimos años el número de plazas convocadas para los distintos niveles de la carrera investigadora, lo que dificulta la renovación del profesorado universitario y obliga a muchos estudiantes de posgrado y posdoctorales a hacer las maletas. La financiación de los proyectos de investigación, particularmente en el ámbito de las Humanidades y de las Ciencias Sociales, amenaza con reducir a límites irrisorios la capacidad investigadora de las universidades públicas. Los recortes y la reestructuración del ámbito universitario se ceban con particular dureza sobre las enseñanzas humanísticas y sociales, que distintas administraciones se muestran más dispuestas a suprimir bajo el criterio de su supuesta falta de rentabilidad económica.

Como Asociación de Jóvenes Historiadores nos oponemos a estas políticas. Queremos, además, defender el valor de las Humanidades y de las Ciencias Sociales en todos los niveles del sistema educativo y dentro de los programas de investigación. Las Letras no son un lujo ni un mero pasatiempo del que se pueda prescindir en tiempos de crisis. Son consustanciales a nuestra formación integral como personas, como sociedad. Las personas que integramos esta Asociación estamos convencidas de que las enseñanzas humanísticas nos ayudan a crecer como ciudadanos y ciudadanas con capacidad crítica y con la posibilidad de contribuir, con nuestro esfuerzo, en la construcción de una sociedad no más austera, sino más justa. Creemos en la investigación en Humanidades y Ciencias Sociales como una necesaria apuesta por una mayor riqueza no mercantil, sino social y cultural.

Queremos mostrar nuestro más firme rechazo a los recortes en educación y en investigación y, en particular, a la desaparición o degradación de las enseñanzas humanísticas de todos los niveles del sistema educativo.

Queremos una educación y una investigación públicas, de todos y todas, para todos y todas, y en un marco en el que las Humanidades y Ciencias Sociales puedan contribuir a hacer de esta una sociedad mejor.